Para viajar en teleférico o funicular a Monserrate, diciembre, enero, febrero, marzo, julio y agosto suelen ser los meses más favorables. En ese periodo, la probabilidad de tener una vista más despejada suele ser mejor y un día en la cima resulta más agradable que en una temporada más húmeda o gris.
Eso importa, porque la vista es una parte importante de la experiencia. En un día despejado, Bogotá se aprecia mucho mejor y el trayecto hacia arriba también luce más. Fuera de esos meses, sigue pudiendo merecer la pena, pero conviene contar más con nubes, lluvia o menos visibilidad.
Si prefieres una visita tranquila, lo ideal es ir temprano. Suele ser más agradable y la cima se siente menos concurrida.